Jovito
   
Humanizar la Emergencia Sanitaria

 
 
MANIFIESTO

Esta página nace con la idea de contribuir a que se atiendan las emergencias extrahospitalarias de una manera diferente; me refiero a poner al paciente como centro y eje de nuestra actividad profesional, siendo la humanidad la pieza angular donde todo nuestro quehacer gire, sin descuidar jamás el buen hacer técnico-profesional; esto es, cuidando las maniobras, los fármacos y las maquinas, porque son esenciales e imprescindibles.

El objetivo es que todos estos pensamientos (de solidaridad, de dignidad del paciente, de la erradicación de todo sufrimiento innecesario, etc.), que nosotros, como sanitarios lógicamente, abrazamos, reflexionamos y los llevamos a la práctica. Se puede formular en este postulado: “Humanizar la emergencia, practicando la proximidad”. ¿Es una utopía? no lo sé, pero la utopía es necesaria como el pan de cada día. No la utopía quimérica que nos llevaría a un “No da lugar”, sino un proceso de esperanza que nos lleve hacia un “Sí da lugar”.

Es preciso reinventar una filosofía de trabajo y de acercamiento”, hay que resaltar como uno de nuestros apoyos básicos, que “vivir es comunicarse”, y que todas y todos los pacientes son personas con toda la dignidad.

Uno de los propósitos de los sanitarios es la tarea de humanizar la emergencia, esta misión es de todos, de todas, de cada uno y cada una de nosotros. La ciencia, la técnica, el progreso, solamente son dignos si nos humanizan más, y cuanto más nos humanizamos más humanos somos.

En las emergencias deben quedarse fuera el estrés, los gritos, las prisas, el miedo, el caos. Otra utopía, ¿verdad?. Pues NO. Sólo hace falta otra forma ver el trabajo y es posible. Es necesario hacer real lo posible.

Debemos hacer una reflexión creativa y positiva sobre la solidaridad y la revalorización de la persona, buscando un proyecto común de sensibilización a partir de los valores.

Esta tarea primordial de los sanitarios de fortalecer la Humanidad a través de humanizar la emergencia se logra practicando la proximidad. Poniéndome yo en el lugar del paciente descubriendo así al paciente, buscándolo, acogiéndolo, dando y donándome en su servicio. Sin hacer acepción de personas. Sin miedo. Solamente le respetaré en la medida en la que en la emergencia sea yo: libre, abierto, solidario y vaya  a su encuentro, aproximándome a él, aproximándolo a mí.

Por este motivo surge esta página, con la idea de abrir una pequeña ventana a esa cara de la emergencia tan desconocida para unos, tan querida para otros y siendo tan necesaria para todos.

  Manuel Marín Risco


 
 

Monolito